Negación ante la Hepatitis C, 2014

Espejo, Lámpara, Bombilla de luz amarilla, 250 x 250 x 200 cm

 

Beca Cátedra Arte y Enfermedades, Facultad de Bellas Artes, Universidad Politécnica de Valencia

Perspectives - Art, Liver Diseases and Me

 

Mónica durante el desarrollo del proyecto ha dejado de negar la enfermedad (Hepatitis C) y se ha enfrentado a ella, aunque continúa temiendo los efectos secundarios del tratamiento, va a realizar el proceso de sanación de su hígado.

 

Con esta pieza pretendemos mostrar la etapa de negación al tratamiento mediante una lámpara de luz amarilla y un espejo volteado hacia la esquina que niega su reflejo. Usando la iluminación como metáfora de sanación, de los efectos secundarios y finalmente como la estigmatización de las enfermedades. Pues señalar la enfermedad y a quien la padece es una estigmatización contra la que pretendemos luchar.

 

Al recorrer la instalación nos identificaremos con el paciente estando expuestos a la luz que nos señala y colorea. Si buscamos un rostro en el espejo nos daremos cuenta de que cualquiera puede padecer la Hepatitis C, y que está en nosotros enfrentarnos al tratamiento y la desestigmatización de las enfermedades. Por lo que podremos estar en la tesitura de encender la lámpara para aplicar el tratamiento aunque nos señale como enfermos, o girar el espejo para que no continúe mirando a la pared, sino enfrentándonos a nuestro reflejo. 

 

El momento más significativo de todo el proceso fueron las conversaciones con Mónica, leer cada email y cada mensaje donde me contaba más detalles acerca de cómo ella percibía su situación y cómo ha ido cambiando. Pues cuando conocí a Mónica describió la Hepatitis C como síntoma de otra enfermedad: la adicción. Pero de las conversaciones con Mónica lo que más me llama la atención es cómo evita hablar de la Hepatitis C, el miedo que muestra a enfrentarse a ella, mostrando un rechazo y negación a la enfermedad y su tratamiento, ya que entendemos que con ello se etiqueta como “enferma”. Prefería mirar hacia otro lado, evitando pensar en el temor al “tratamiento horroroso” como ella lo define, pero ahora ha decidido “mirarla de frente”.